Crónicas

Enemiga mía

26 noviembre, 2018

Después de haber escogido el camino más difícil, que era vivir con ésta carga emocional tan grande, comencé a despejar la mente y me empezaron a invadir mil preguntas (así…para torturarme más 👍). ¿Por qué? ¿Por qué a mí? ¿Cuando empezó todo? ¿Tendrá buen final?
Solo a la pregunta ¿Para qué? le encontré respuesta: Para aprender.

Tengo la sensación de ser la culpable de haber enfermado. Por no haber escuchado las señales que mi cuerpo mandaba desde hacía años; por no haberme amado como merecía y haber dejado que los fantasmas del pasado me atraparan.
Creo firmemente que las personas somos pura energía y emociones y estoy segura que gran culpa de contraer una enfermedad es por la genética y/o agentes externos, pero también creo que las personas enferman por heridas del pasado que no han sido cicatrizadas, y yo en este tema, tengo un master. Mi infancia y adolescencia fue una montaña rusa de emociones, mas de bajadas que de subidas. Me eduqué en un hogar donde llorar era de débiles, donde mostrar tus emociones no era lo correcto y el diálogo no estaba a la orden del día. A consecuencia, fui una adolescente muy fría, calculadora y soberbia (menuda perla) que creía que lo único que importaba en este mundo eran los amigos y el amor (como si con 14 años supieras algo del amor…). No tuve a nadie que me explicase que el amor no duele, ni te humilla, ni te desprecia y mucho menos te maltrata. Así que después de haber vivido la experiencia de un amor tan tóxico como inexperto, adopté un comportamiento muy hostil hacía los que mas amaba, (vamos, que era candidata perfecta para el programa de hermano mayor) que tuvo un impacto muy negativo a la hora de aprende a escoger un nuevo camino, y que aún ahora, en mi edad adulta, me pasa factura.

Quizá y después de todo esta enfermedad no sea una enemiga. Gracia a ella, he aprendido a respetarme, he aprendido amar a las personas por lo que son y no por quienes son, he aprendido que la mejor forma de aprender es errando, a no someter a juicios de moral a los demás, a respetar las decisiones de la gente aunque crea que están equivocados, a aprender de cada defecto y virtud, y la mas difícil de todas, estoy aprendido a perdonar a todos aquellos, que en algún momento de mi vida me hicieron estas heridas que, aún hoy, están sangrando. Quizá y a pesar de todo, seamos buenas amigas.

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3 Comments

  • Reply Jesica Terrón 26 noviembre, 2018 at 7:30 pm

    Qué gran aprendizaje! Y es de admirar poder sacar toda esa leccion de algo asi. Dejar el victimismo para hacernos responsables. Un beso enorme!

  • Reply Unknown 28 noviembre, 2018 at 8:34 am

    Totalmente de acuerdo.yo ya ne posiciono ante la vida desde otro lugar mucho más humano, sentido y amado. Aunque con esos miedos y dudas q nunca desaparecen, sigo aprendiendo y desarrollándome. Gracias Vida.

  • Reply Unknown 28 noviembre, 2018 at 8:35 am

    Totalmente de acuerdo.yo ya ne posiciono ante la vida desde otro lugar mucho más humano, sentido y amado. Aunque con esos miedos y dudas q nunca desaparecen, sigo aprendiendo y desarrollándome. Gracias Vida.

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